Como introducción al tema comenzaremos por decir que toda organización social, para sobrevivir y para progresar, necesita un adecuado régimen disciplinario. Cuando en la escuela, en tanto organización social, los alumnos idean propósitos definidos de estudio, bajo la dirección y la orientación hábil y delicada de profesores competentes, y son guiados hacia la realización de trabajos interesantes y de tareas que conducen al fin deseado, asumen espontáneamente una actitud de orden y disciplina. En el período en que el alumno no se sabe gobernar por sí mismo, el ambiente debe ayudarlo, o mejor aún, debe actuar por él, la escuela es el ambiente propicio para el desarrollo de la personalidad del alumno, se ha de tener presente que el primer elemento de tal ambiente es la presencia del educador, que es el que guía el desarrollo del estudiante, proporcionándole el modo para obtener el equilibrio de sus fuerzas que todavía no sabe mantener por sí. Por tanto, el alumno deberá encontrar en la escuela el equilibrio estable de gobierno que todavía no posee por entero y que es la condición sine qua non para un desarrollo tranquilo y firme de sus capacidades.
Puede afirmarse que hay dos tipos de disciplina: la exterior y la interior.
Disciplina exterior
Es la que apela a la coacción, a la violencia y a las amenazas. Se trata de una disciplina artificial, de mero conformismo exterior a las normas y reglamentos y a las exigencias más o menos arbitrarias de los profesores.
Disciplina interior
Es la que fluye normalmente en un ambiente sano de comprensión y de buenas relaciones entre profesores y alumnos, así como de actividades y trabajos escolares interesantes y asociados vitalmente con objetivos valiosos y significativos para los alumnos. Resulta, pues, de la modificación del comportamiento, de la comprensión y conciencia de lo que cada uno debe hacer. Es fruto de la persuasión y de la adecuada orientación al alumno.
Como futuros profesores de educación física deberemos crear un clima de disciplina en nuestros espacios y la forma mas efectiva será haciéndola desde la disciplina interior, al leer los siguientes párrafos los internalizaremos a modo de consejo para aplicarlos en nuestra aula de clases.
Respeto al alumno. Sin considerar al alumno como persona que merece todo respeto no puede haber disciplina adecuada en la tarea educativa. El escolar no puede ser mirado como un simple número ahogado o sometido a la forma de comportamiento que subjetivamente le queramos imponer. El alumno debe ser respetado en sus prerrogativas personales, asistido con atención y orientado a actuar responsablemente.
Explicación y persuasión. Hay que explicar y persuadir al alumno de que toda comunidad precisa de normas que alcancen a todos, a fin de garantizar el orden y la supervivencia en sí misma, así como para que existan las condiciones de respeto y justicia que permitan una vida comunitaria. En consecuencia, de la manera como se desenvuelva la vida dentro de la escuela van a surgir las raíces del tipo de comportamiento cuyo descubrimiento también favorece la disciplina.
Escuchar las razones del alumno. El alumno debe ser escuchado acerca de sus dificultades escolares y personales, para que la escuela pueda, poco a poco, ajustarse mejor a los fines que se propone. Se requiere modestia y humildad por parte de los educadores y de la escuela como conjunto para adaptarse, realmente, más a sus discípulos. Esto no debe confundirse con un mero ofender la voluntad del alumno, sino que indica una reflexión de sus problemas humanos para intentar darles una solución.
Realización y participación. Las actividades escolares deben ser orientadas en el sentido de la realización y participación. A través de la realización, el alumno pasa a ocuparse de alguna cosa; a través de la participación, se siente co-responsable, junto con los compañeros y el profesor, empeñados todos en una tarea común. El profesor, procediendo así, puede insinuarse frente a sus alumnos como un auténtico líder, formado y sustentado espontáneamente por su autoridad. Esta participación implica que las normas disciplinarias sean elaboradas conjuntamente por educadores y alumnos de cursos superiores
Como futuros docentes ¿qué disciplina ejecutaras? ¿La exterior o “camino corto” y recurrir a la violencia y amenazas? ó ¿la disciplina interior o “camino largo” y crearás un ambiente sano de comprensión y de buenas relaciones entre profesor y alumno?
viernes, 4 de abril de 2008
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1 comentario:
Rodrigo, con respecto a tu comentario, esta es tu evaluación.
Claridad de expresión: Presentas buena redacción, tus ideas se entienden. Tu ortografía en general es correcta solo las palabras “qua, non” debes cambiarlas por “que, no”. Debes indicar tus fuentes de información.
Comprueba lo que piensa argumentando sólidamente lo que dice: Argumentas tus opiniones de buena forma, pero indica los autores o donde lo obtuviste, si son ideas propias escribe aludiendo que es lo que crees. Te falto contraarguemtar ¿Qué es la indisciplina? ¿Por qué se produce?
Logra persuadir al lector: Logras este punto.
Calidad de la reflexión: Profundiza más el tema, ¿Qué sucede con la disciplina en el gimnasio o cancha? ¿Se requiere mas disciplina dentro de la clase de educación física?
Abarca el tema en relación a tu especialidad
Compromiso con la audiencia: Debes escribir tu discurso en primera persona. “Como introducción al tema comenzaremos” debería ser “como introducción al tema comenzare”
Tu calificación es 75
ATTE LA PROFESORA
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